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La
visión pastoral del Plan Pastoral Nacional Un proceso de consulta
Desde el I Encuentro Nacional (1972), los hispanos han utilizado una
metodología de discernimiento pastoral que se enfoca en las
necesidades y aspiraciones de los fieles, juzga esa realidad a la luz
de las Escrituras y la Tradición, y se concretiza en acción
transformadora. Esa metodología, conocida como VER—JUZGAR—ACTUAR—CELEBRAR—EVALUAR,
ha generado un pensamiento crítico y un firme compromiso de parte del
liderazgo hacia la misión de la Iglesia. Esta metodología también ha
conducido a estrategias y a acciones pastorales que son relevantes,
oportunas y efectivas. A través de los años, los componentes de
celebración y evaluación han servido de mucha ayuda en la renovación y
redirección de los esfuerzos del ministerio hispano. Esta metodología
ha sido aplicada en el contexto de un proceso de consulta que fomenta
la participación y obra bajo la suposición que la manera de hacer
las cosas es tan importante como las cosas en sí.
El Plan Pastoral Nacional para el Ministerio Hispano de
1987, ha sido un faro de luz que ha guiado a diócesis y parroquias que
sirven a católicos hispanos en Estados Unidos. El Plan Pastoral ofrece
un modelo eclesial evangelizador y unos principios pastorales que han
fortalecido el ministerio hispano desde que éste fuera aprobado en
1987. La visión que ofrece y articula el Plan en su objetivo general13,
es el resultado de procesos de consulta y de reflexión pastoral de los
Encuentros de 1972, 1977, y 1985.
La visión, valores, y prioridades pastorales establecidas en el
Plan Pastoral aún son relevantes hoy. Sin embargo, las "señales de los
tiempos" nos llaman a reenfocar nuestros esfuerzos en el ministerio.
Una señal es la siempre creciente presencia hispana en Estados Unidos.
Otra es el papel de liderazgo, sin precedente, que los católicos
hispanos tendrán que proveer en la construcción del futuro de la
Iglesia. Una tercera señal es la preocupación de la Iglesia por el
creciente número de hispanos que se están afiliando a otras
denominaciones cristianas o tradiciones religiosas. Una cuarta y
crítica señal es el surgimiento de un nuevo liderazgo que necesita
capacitación y formación en los valores y principios del Plan Pastoral
Nacional para el Ministerio Hispano y del Encuentro 2000.
En Encuentro y Misión retomamos las dimensiones pastorales
que se han desarrollado e implementado desde 1987. En este marco
renovado, ofrecemos también nuevas perspectivas y desafiamos a los
líderes pastorales a que aprecien los esfuerzos del pasado mientras
responden a los esfuerzos ministeriales de una nueva generación de
líderes ordenados y laicos.
(Tomado de:
http://www.usccb.org/hispanicaffairs/encuentromissionsp.htm
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