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Política de la Diócesis de Oakland con Respecto al Abuso Sexual

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Política de la Diócesis de Oakland con Respecto al Abuso Sexual

Política de la Diócesis de Oakland con Respecto al Abuso Sexual

 

Introducción/Prefacio
Definición de Abuso Sexual
Atención a las Victimas
Junta de Investigación Diocesana 
Reclamos
Procedimientos para manejar quejas sobre Abuso Sexual
Futuro Empleo
Prevención

Introducción/Prefacio

Actualmente la sociedad reconoce los incidentes de abuso sexual cometidos por sacerdotes, diáconos u otros empleados diocesanos como causantes de daños espirituales y emocionales severos.

La Diócesis de Oakland está comprometida a enfrentar este problema no sólo como empleadora, sino también como portadora del mensaje del Santo Evangelio para la reconciliación y la sanación. La Diócesis valora la comunicación abierta y el diálogo con la comunidad respecto al abuso sexual cometido por sacerdotes, diáconos o empleados diocesanos, dentro de los límites de respeto a la privacidad de las personas involucradas.

El abuso sexual cometido por un clérigo (sacerdote o diácono) es contrario a la enseñanza moral Católica y es una violación al Código 277 del Código de la Ley Canónica.

El abuso sexual deteriora el poder y la autoridad en el papel  pastoral otorgado al clérigo, y viola los derechos y la dignidad de las personas afectadas por esta clase de maltrato.

El abuso sexual contra un niño o menor de edad (que en California es una persona de menos de 18 años de edad) o contra un adulto vulnerable inflige un daño grave a la víctima y somete al abusador a un proceso criminal y a una responsabilidad civil.
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Definición de Abuso Sexual:

Actividad sexual, con o sin consentimiento, con o sin acoso con un niño (una persona menor de 18 años de edad) o con un adulto vulnerable (una persona de 18 años o más cuya función mental, física o emocional es débil y los hace incapaces o improbables para reportar, sin ayuda, un abuso).  Esta conducta está claramente definida en Las Normas Esenciales para las Pólizas Diocesanas de trato con alegaciones de abuso sexual a menores cometido por sacerdotes o diáconos.  [Nota 1]

Actividad sexual sin consentimiento o acoso a un adulto de cualquier sexo.

Actividad sexual con consentimiento con un adulto de cualquier sexo, lo cual afecta adversamente la salud psicológica y espiritual del adulto, el ministerio del clérigo o la reputación de la Iglesia.

La adquisición, posesión y/o la distribución de pornografía infantil.
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Atención a las Victimas

La Diócesis de Oakland está comprometida a tratar de una manera rápida, comprensiva y pastoral todas las quejas de abuso sexual cometidas por los clérigos o empleados diocesanos, teniendo en consideración los derechos de todas las personas involucradas.

La mayor preocupación es por la víctima y la familia de la víctima, por sus derechos, su reputación, su curación y bienestar espiritual. Inmediatamente una o más personas designadas por el Obispo contactarán a la víctima. En  caso de abuso sexual contra un niño, se comunicará con los padres o los tutores legales. En caso de abuso sexual contra un niño, este contacto se hará sólo después de la  investigación apropiada efectuada por los Servicios de Protección Infantil  (CPS) y/o por el Departamento de Policía local. Se le ofrecerá a la víctima de abuso sexual consuelo, evaluación psicológica, consejería, terapia y asistencia pastoral.
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Junta de Investigación Diocesana 

La junta de Investigación Diocesana (Diocesan Review Board, en inglés) es la organización diocesana responsable de recibir e investigar reportes y quejas de abuso sexual recibidos por la Diócesis de Oakland.

La Junta de Investigación Diocesana está integrada por no menos de cinco ni más de nueve miembros. La mayoría de los miembros de la junta deben ser personas laicas, no empleadas por la Diócesis. La junta se reúne regularmente a lo largo del año para revisar y hacer seguimiento a los casos pendientes y para tratar (si es necesario) casos nuevos reportados. La junta es responsable de hacer recomendaciones  al Obispo sobre las acciones que serán tomadas y revisa y sigue muy de cerca cada caso.

El Coordinador de Asistencia a las Víctimas u otra persona designada manejará  todas los reclamos que necesiten seguimiento y efectuará las declaraciones oficiales sobre dichos casos.  
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Reclamos

Los reclamos o denuncias de abuso sexual cometido por clérigos o empleados diocesanos deben ser reportados a la autoridad local, ya sea la Policía o el Departamento del Sheriff y referidos también al Canciller 510-267-8334 o al número telefónico de Ayuda al Sobreviviente 510-267-8373. Ambos números le ponen en contacto con el Coordinador de Asistencia a las Víctimas.

Todos los reclamos y quejas son referidos a la Junta de Investigación Diocesana y su seguimiento comienza dentro de las 48 horas de ser haber sido reportados.
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Procedimientos para manejar quejas sobre Abuso Sexual

La Diócesis de Oakland se compromete a hacer frente a las quejas de abuso sexual cometido por clérigos o empleados diocesanos, observando los lineamientos de la ley civil y canónica. También se compromete a proveer asistencia psicológica, consejería y apoyo espiritual a las víctimas de abuso sexual y a los clérigos acusados de abuso sexual. Además se compromete a cooperar con las autoridades públicas en la  investigación de dichas quejas.

Las personas que reportan esta clase de quejas serán tratadas con respeto. Ellos escogerán el lugar para el encuentro inicial en donde puedan hablar sobre su experiencia. También podrán escoger los  dos miembros de la Junta de Iinvestigación Diocesana que ellos quisieran que formen parte de la entrevista inicial. Se hará todo lo humanamente posible para que esta experiencia sea lo menos dolorosa.

La Junta de Investigación  Diocesana puede solicitar los servicios de un investigador o investigador profesional cualificado cuando lo considere necesario.

En todo momento se mantendrán la
confidencialidad y la discreción durante la investigación, y en la medida de lo posible, se protegerán la privacidad y el buen nombre de la víctima y el acusado.

El clérigo o empleado diocesano acusado será colocado en suspensión administrativa hasta que se obtengan los resultados de la investigación. Será confrontado sobre las quejas y entrevistado por dos miembros de la Junta de Investigación Diocesana.

El clérigo o empleado diocesano tiene derecho a ser acompañado en la entrevista por alguien que abogue por  él. Si el  procedimiento de la entrevista o la información ofrecen  sospechas razonables de que la acusación es cierta, el acusado será referido a un recurso competente para una evaluación psicológica completa y se harán las recomendaciones para que vaya a terapia y a consejería.

Si un clérigo o empleado diocesano es sujeto a una acción legal, él tendrá la responsabilidad de contratar su propio abogado, También se le pedirá compartir los gastos financieros que resulten de cualquier queja en la medida que pueda asumir sus responsabilidades financieras de acuerdo con su capacidad económica.

Se hará todo lo posible para proteger a cualquier persona de acusaciones de abuso sexual que son falsas.  Cuando se compruebe que las quejas no tenían fundamento, se hará todo lo posible por restaurar la reputación y el buen nombre de la persona falsamente acusada.
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Futuro Empleo

Un clérigo que haya estado involucrado en  abuso sexual contra un niño no podrá ser reasignado a su ministerio. En los casos en los cuales no se le es permitido al sacerdote regresar a su ministerio, se le pedirá al sacerdote que renuncie, se retire o que busque volver a la laicidad. Si no vuelve a ser laico, podría exigírsele que viva en un lugar designado por el Obispo donde haya supervisión. En este marco, las restricciones ordenadas por los terapistas o por la ley serán observadas. La diócesis asistirá en la transición mientras se observen las Normas de la Ley Canónica durante esta transición.

En casos de abuso sexual contra un niño, el Obispo no reasignará al sacerdote a su ministerio, a menos que pueda asegurarse el bienestar y la seguridad de la comunidad; que el clérigo haya pasado una evaluación psicológica y recibido el cuidado residencial y no residencial apropiados y que  después de una consulta adecuada con médicos expertos  se compruebe que el regreso al ministerio es permitido.

Se establecerán limitaciones y restricciones en el ministerio del sacerdote, incluyendo consejería, terapia continua, residencia y supervisión.

La naturaleza de la ofensa será revelada al personal involucrado en su cuidado y supervisión. Estas condiciones se harán por escrito y serán supervisadas por la Junta de Investigación Diocesana.
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Prevención

Hay una necesidad muy grande de reconocer y enfrentar abiertamente el  problema del abuso sexual, especialmente en términos de su prevención. Además de intervenir y responder apropiadamente a situaciones de abuso, la Diócesis de Oakland tiene el compromiso de crear una atmósfera de prevención en su capacitación, entrevistas y procedimientos de traslado o transferencia. La Diócesis también ayudará a mantener la integridad de la relación ministerial a través de talleres educativos para crear conciencia y promover la prevención del abuso del poder y autoridad.
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[Nota 1] “El abuso sexual a un menor incluye acoso sexual o explotación sexual de un menor y otros comportamientos en los que un adulto usa a un menor con el objeto de satisfacción o gratificación sexual. El abuso sexual ha sido definido por diversas autoridades civiles en formas diferentes; esas normas no adoptan ninguna definición particular provista por la ley civil.

Más bien, las transgresiones en cuestión se relacionan a las obligaciones surgidas por mandamientos divinos acerca de la interacción sexual humana comunicadas  en el sexto mandamiento del Decálogo. De este modo, la norma debe ser considerada en valor a una queja de abuso sexual de un menor si la conducta o interacción con un menor califica como una violación externa y objetivamente grave del sexto mandamiento." (USCCB, Canonical Delicts Involving Sexual Misconduct and Dismissal from the Clerical State, 1995, 6).

Una ofensa canónica contra el sexto mandamiento del Decálogo (CIC, c. 1395 ); §2; Código de Cánones de las Iglesias Orientales (CCEO), c. 1453, § 1) no tiene que ser un acto completo que termine en un resultado dañino. Además, "la imputabilidad [de la responsabilidad moral] por una ofensa canónica se presume sobre la violación externa ... a menos que de otra manera aparente" (CIC, c.1321, §3, CCEO, c.1414, §2). Cf. CIC, cánones 1322 - 27, y CCEO, cánones 1413, 1415 y 1416.

Si hay alguna duda sobre si un acto específico califica como una violación externa, y es objetivamente grave, los escritos de expertos reconocidos deben ser apropiadamente obtenidos (delitos canónicos p.6). En última instancia, es responsabilidad del obispo diocesano, con el asesoramiento de una junta de investigación calificada, determinar la gravedad del supuesto acto."
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